and then...



Son las 3pm en Cannes y Audrey Tautou camina la sobre la alfombra roja en un

trajecito impecable de Chanel, con uñas rojas y un peinado muy clásico donde

ningún mechón escapa de su lugar exacto. Cada detalle es femenino y delicado,

casi frágil. Vestida totalmente de negro y con la espalda descubierta, es

imposible ignorar la intensidad de su sensualidad.

Es mediodía en S.I. y me robo 20 minutos en la oficina para ojear una Nylon al lado de la máquina de

café. Yo estoy de cara lavada, con mi más viejo jean, Converse y una

remera con una foto de B.Dylan. Avanzada la revista, en medio

de la colección de invierno de Miu Miu, decidí empezar un blog de esto, de

hacerle yo un nuevo espacio a la moda. Y hete aquí El Emperador.

domingo, 1 de mayo de 2011

Everything......BEATLES





No band has influenced pop culture the way the Beatles have. They were one of the best things to happen in the twentieth century, let alone the Sixties. They were youth personified. They were unmatched innovators who were bigger than both Jesus and rock & roll itself. As musicians, the Beatles proved that rock & roll could embrace a limitless variety of harmonies, structures, and sounds; virtually every rock experiment has some precedent on Beatles records. As a unit the Beatles were a synergistic combination: Paul McCartney's melodic bass lines, Ringo Starr's slaphappy no-rolls drumming, George Harrison's rockabilly-style guitar leads, John Lennon's assertive rhythm guitar — and their four fervent voices.
Lennon was performing with his amateur skiffle group the Quarrymen at a church picnic on July 6, 1957, in the Liverpool suburb of Woolton when he met McCartney, whom he later invited to join his group; soon they were writing songs together, such as "The One After 909." By the year's end McCartney had convinced Lennon to let Harrison join their group, the name of which was changed to Johnny and the Moondogs in 1958. In 1960 an art-school friend of Lennon's, Stu Sutcliffe, became their bassist. Sutcliffe couldn't play a note but had recently sold one of his paintings for a considerable sum, which the group, now rechristened the Silver Beetles (from which "Silver" was dropped a few months later, and "Beetles" amended to "Beatles"), used to upgrade its equipment.
The Queen of England had announced that the Beatles would be awarded the MBE (Member of the Order of the British Empire). The announcement sparked some controversy — some MBE holders returned their medal — but on October 26, 1965, the ceremony took place at Buckingham Palace. (Lennon returned his medal in 1969 as an antiwar gesture. Interestingly, even though he rejected the medal, the honor itself cannot be returned; Lennon technically remained an MBE.)
The Beatles' ambitions began to extend beyond love songs and pop formulas. Their success led adults to consider them, along with Bob Dylan, spokesmen for youth culture, and their lyrics grew more poetic and somewhat more political.
It took four months and $75,000 to record Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band using a then state-of-the-art four-track tape recorder and building each cut layer by layer. Released in June 1967, it was hailed as serious art for its "concept" and its range of styles and sounds, a lexicon of pop and electronic noises; such songs as "Lucy in the Sky With Diamonds" and "A Day in the Life" were carefully examined for hidden meanings.

domingo, 13 de marzo de 2011

“The September Issue”, la película de Vogue y Anna Wintour



El documental, dirigido por R. J. Cutler, bate récords en el mundo del cine independiente, en el Festival de Sundance y en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Se centra en la figura de Anna Wintour, editora de la Revista Vogue.
Wintour, camuflada bajo unas gafas de sol, de melena a lo Louise Brooks, elegante a más no poder, todo-poderosa, despótica y sobradamente ridiculizada por Merryl Streep en El diablo viste a la Moda (Prada), lleve años al frente de la influyente revista Vogue y ha permitido que una cámara la siga en su trabajo, en su casa (las declaraciones de su hija son lo mejor de la película), en los desfiles de moda y en la producción de reportajes en París y Roma.




Precisamente Anna Wintour fue, según cuentan en el documental, la que instauró que fueran celebritys quienes también llenaran las portadas de Vogue, donde hasta entonces sólo se lucían top-models.
Quizás lo mejor de la película sea que nos permite ser testigos de la rivalidad entre la jefa y su mano derecha, la soledad de la primera en su imponente auto con chófer o cómo se da tanta importancia a un asunto -la moda- que no deja de ser algo superficial, frívolo, coyuntural y, creo, sobrevalorado en nuestra sociedad de consumo.

Bowie y Jagger. La gran paradoja del Rock n’ roll


Además de las declaraciones de Angela Barnett, que afirmó haberles pillado juntos en la cama, ha habido una gran polémica desde que The Rolling Stones lanzaron Angie en 1973: ¿Tuvo Mick Jagger un romance con Angela?

La ex mujer de Bowie era groupie y modelo, tareas que la llevaron a codearse con muchos artistas por lo que no sería difícil que sus caminos se cruzaran en algún backstage. Sin embargo, Keith Richards, principal compositor del tema, afirmó que Angie se inspiró en su hija recién nacida. La incongruencia entre las declaraciones de Keith Richards y la pasional letra de la canción conforman una gran paradoja en la historia del Rock n’Roll. Quién será Angie, Angie…

“Oh Angie, don’t you weep, all your kisses still taste sweet” (No llores Angie, tus besos todavía son dulces)
“I hate that sadness in your eyes” (odio la tristeza en tus ojos)
“But Angie, Angie
Ain’t it time we said goodbye? Yeah” (¿Pero no es hora ya de decir adiós?)

“I think Keith wrote the first line, think it was his daughter (Angela). It was about love coming to a full stop. The actual name, I’m not sure where it came from, it’s not about Angela Bowie. I think it’s Keith’s daughter’s name”. (“Creo que Keith escribió el tema pensando inicialmente en su hija Angela. Trata sobre el amor llegando a su punto culminante. El nombre actual no se de donde viene, pero no de Angela Bowie. Creo que es el nombre de la hija de Keith.”) Mick Jagger, February 2002.



DAVID BOWIE “The man who change the Rock”




Un buen día, el octavo de un frío enero de 1947, un nuevo y andrógino rostro redecora el ambiente londinense de posguerra.
Mientras, el rock n’ roll empieza a palpitar en Norteamérica, con ritmos que preconizan las innovaciones que trae consigo la década de los 50. Es Chuck Berry, acompañado de otros reyes del blues que leen entre líneas aquellos ritmos azules y han decidido darles nuevos colores. Es el impresionismo musical, es el Rock n’ roll. Son riffs jamás oídos que auspician la creación de otro tipo de compases a golpe guitarra, son mezclas cromáticas que germinan en cuerpos como el de David Bowie la necesidad de revolucionar el panorama musical. Sus compatriotas The Clash, algo posteriores, no lo dudarían si se trata de David Bowie:
He Should stay and shouldn’t go.

Es el rostro que enmascara la mente más brillante del Glam rock de toda la historia.
Ha evolucionado como ningún otro artista, llamándose así Camaleón del Rock, imponiendo emblemas musicales tanto en el folk rock, en el rock, el country o incluso en la música electrónica Su obra, marcada por diversas etapas determinadas tanto por sus vivencias personales como por sus inspiraciones artísticas, es única e irrepetible. Una etapa artística de su vida estuvo determinada por sus trastornos con las drogas. En esta distorsionada fase se le denominaba The Thin White Duke (El Delgado Duque Blanco). Un capítulo vital que le llevó a codearse con un genio del rock alternativo como es Iggy Pop (con quien elaboró el disco “The Idiot”), que compartía sin duda su afición por los excesos y su innata calidad para la creación musical.
Velvet Goldmine es una película que trata sobre el boom del travestismo y la revolución sexual coetánea de Bowie. El protagonista, de hecho, está inspirado en David Bowie, y tiene un nombre diferente porque Bowie no lo aprobó. La película de Todd Haynes trata de reflejar el origen del Glam Rock y tiene como personaje principal, obviamente, a David Bowie (es decir, al llamado Brian Slade, encarnado por Jonathan Rhys-Meyers). Iggy pop no podía faltar, y Ewan McGregor nos lo presenta en su locura autodestructiva tan característica de su juventud.

El genio inmortal

Con los 90, y la llegada de ritmos más rápidos y rebeldes, se dejaba atrás la psicodélica música del Duque Blanco. Pero el Glam rock seguía vivo y lo seguirá siempre, por muchos ritmos nuevos que oiga el ser humano siempre habrá un hueco para un tema del Ziggy Stardust del rock. Probablemente el anacronismo y excepcionalidad de su obra le facilitan poder sacar al mercado nuevas reediciones de CD’s con una periodicidad algo excesiva. En septiembre ha reeditado Station to station, que en 1976 fue un elepé pero el nuevo siglo ha transformado en un triple CD y, en la edición de lujo, en una caja con cinco CD, un DVD, tres vinilos y reproducciones de pases, chapas, fotos y demás accesorios. Un ejemplar de ensueño para un fan incondicional. Siempre ha sido un hombre caprichoso y excéntrico. Reflejo de ello ha sido la innumerable cantidad de veces que ha declarado abandonar la música o dejar los escenarios. Después de un tiempo, regresa. Así es de caprichoso, como aquel adolescente que se peleaba en el patio del colegio y con las correspondientes secuelas que eso le conllevaba.

Así es David Bowie: salvaje, bisexual, atormentado, genial, único y siempre bien rodeado de genios como Marc Bolan, Lou Reed, Iggy Pop o el mencionado Mick Jagger. Es un superdotado de la música, el único capaz de fusionar estilos tan dispares y con una extravagancia que transformó la manera de entender la revolución sexual de los años 70.

Para la prestigiosa revista Rolling Stones algunas canciones de Bowie son imprescindibles en la historia del Rock. En su conocida lista de “Las 500 mejores canciones de la historia”, en el puesto 46 han colocado a Heroes, en el puesto 127 se sitúa Ziggy Stardust y Young Americans es la número 481 .

Hoy tiene 63 años y lleva 50 años componiendo e interpretando temas propios, ajenos y versionados. Sin duda, es uno de los mejores músicos de la historia.

blow up your hat away ...





martes, 8 de marzo de 2011

Sombreros a la cabeza de la moda






Es un accesorio que completa tu estilismo. Esta temporada el sombrero cobra más protagonismo que nunca.
El sombrero es un accesorio que tiene origen en los tiempos más remotos que vuelve del placard de las abuelas y pisa fuerte.
En la Revolución Francesa fue usado como símbolo de libertad. Peinetas, peinetones, mantillas, alfileres chinos, redecillas, cofias, y hasta las vinchas con plumas que usaban las indígenas americanas revelan que la moda comienza en la cabeza.